El informe sobre Ciencia y Tecnología elaborado en 2012 por la OECD reconoce el modelo de ciencia abierta como una de las principales estrategias para fortalecer el desarrollo de la ciencia en el mundo.

En un contexto en el que Internet ha pasado a modificar la totalidad de las esferas sociales y el modo en que nos aproximamos al conocimiento, la ciencia y el mundo de la publicación académica, por cierto, no han estado ajenos a este impacto. Es más, ambos campos han visto particularmente determinados sus respectivos quehaceres a partir de los avances tecnológicos que han acompañado el desarrollo de la Red.

Sin duda, una idea implícita en el concepto de Internet es el acceso a la información. No obstante, investigadores y el público en general frecuentemente encuentra obstáculos para acceder a cierto material con copyright.

Según explican Sabina Leonelli, Daniel Spichtinger y Barbara Prainsack en su artículo “Sticks AND Carrots: Encouraging Open Access at its source”, Open Science (OS) involucra la diseminación pública de todos los elementos involucrados en la actividad científica, desde journals de laboratorio y notas de investigación hasta publicaciones propiamente tal, materiales o data.

Aunque no todos estos elementos estén totalmente disponibles, el movimiento de OS se sustenta en un compromiso por facilitar el compartir dichos materiales, lo cual resulta central para estimular a los investigadores a que reutilicen efectivamente información ya existente y promover la reproductibilidad de hallazgos de investigaciones atravesando fronteras disciplinarias, explican los investigadores. Esto hace posible, además continuar trabajos que se interrumpieron en un momento y que no fueron totalmente completados, agregan.

Una de las fuerzas motivantes dentro del Open Access (OA), en el cual se circunscribe el OS, es dar libertad al flujo de la información. De acuerdo a Liz Allen, VP de Marketing de ScienceOpen, Research y Open Access Publishing Network y Stephanie Dawson, CEO of ScienceOpen, el network puede trabajar eficientemente, solo si todos tienen inmediato y libre acceso a la información. Según expresan, Open access OA democratiza el conocimiento.

En este contexto, se inserta por ejemplo la iniciativa de Datos Abiertos, promovida por el Programa de Información Científica de CONICYT, reconociendo la importancia que ha adquirido el acceso abierto a los datos de investigación en coherencia con los acuerdos para compartir y preservar datos, suscritos por varios gobiernos y organismos internacionales.

La OECD, por ejemplo, indica al respecto: “El modelo de ciencia abierta tiene el potencial de mejorar la eficiencia y la calidad de la investigación mediante la reducción de los costos de la recolección de datos, facilitando la explotación de datos inactivos o accesibles a bajo costo y mediante el aumento de las oportunidades de colaboración en la investigación y en la innovación”.